Con el agua NO...

January 11, 2020

DIEZ  DÍAS  QUE  ESTREMECIERON  MENDOZA

El verano, el terrible verano mendocino se aproximaba….

 Cuando en diciembre el gobernador Rodolfo Suarez en su primer acto de gobierno eleva a la legislatura su proyecto de reformar la Ley 7722 (protectora del agua) cree que por la época del año (proximidad de las fiestas, inicio de vacaciones y calores agobiantes) el tratamiento de urgencia en ambas cámaras pasaría desapercibido para la mayoría de la población. Nadie supo prever que la respuesta social sería tan contundente.

 Una parte de la oposición representada por el Frente de Todos decidió aportar algunas modificaciones a dicha reforma para quedar bien ante su electorado argumentando que el oficialismo de Cambia Mendoza tendría la mayoría para aprobarla y hasta uno de sus legisladores especuló con que sólo se opondría a la nueva ley una “barrita” de diez, cien o mil ambientalistas.

 La gente sin embargo, intuyó que algo raro se venía tramando a sus espaldas, vecinos de todos los departamentos, sintiéndose estafados, empezaron a auto convocarse a través de redes sociales  y radios comunitarias dado que los medios de comunicación tradicionales mostraban un silencio cómplice al tono con el contubernio que se gestaba entre dirigentes políticos de los partidos mayoritarios y algunos empresarios que ya habían inscripto en tiempo récord sus flamantes emprendimientos mineros.

 Para el día que se trataría la reforma, el edificio de la legislatura amaneció excesivamente vallado como para demostrar en los hechos el divorcio que se había producido entre representantes y representados. La democracia representativa estaba en crisis como nunca antes y la sociedad movilizada paría una democracia participativa con métodos de acción directa votados en sus asambleas populares en defensa del agua.

 Ante la aprobación en la cámara de senadores, más vecinos se sumaron a las calles y la masa humana decidió trasladarse desde la legislatura al nudo vial como otro método de presión esperando la discusión en Diputados. El inclemente sol del mediodía los obligó a organizar turnos rotativos de personas que se cobijaban a la sombra del puente mientras otras mantenían el corte del principal acceso a la ciudad.

 Para cuando llegó la noticia de que los diputados también habían votado a favor de la reforma, eran decenas los  cortes  de calles alrededor del nudo vial provocando un caos en el tránsito vehicular. En cada esquina funcionaba una asamblea popular que votaba como seguir y alcanzaba sus propuestas a la asamblea central que funcionaba debajo del puente que a su vez coordinaba con las asambleas que mantenían cortes de rutas en otros departamentos.

 Esa noche y a cien kilómetros de allí se empezaba a gestar La marcha más larga de la historia que arrancaría en San Carlos el domingo, sumando solidaridad y gente en su paso por cada pueblo, hasta llegar el lunes por la mañana a la casa de gobierno provincial que también amanecía vallada y con un operativo de seguridad que incluía los típicos infiltrados que generarían alguna escaramuza para justificar la posterior represión.

  Ante la represión desatada contra familias enteras, los manifestantes se replegaron y marcharon al centro de la ciudad donde se podía ver personas encapuchadas que bajaban de vehículos policiales y se apostaban en distintas esquinas. La respuesta popular no se hizo esperar: Convocatoria pacífica a una movilización nocturna contra la represión. Mientras los miles que participaron en ella volvían a sus casas se publicaba en el Boletín Oficial la promulgación de la nueva ley 9209. A ésta altura el combate entre el pueblo mendocino y el gobierno era golpe por golpe y estaba por verse quien resistiría más.

 

 La nochebuena y navidad transcurriría con cierta calma, los mendocinos inundaban las redes sociales con fotos de sus familias  brindando con agua y portando carteles en defensa de la ley 7722 pero el jueves 26 las asambleas populares lograron arrancarle a varios intendentes el compromiso de que no habría vendimias departamentales hasta que no fuera derogada la popularmente bautizada ley cianuro. Ese día hasta la Comisión de Reinas Nacionales de la Vendimia se pronunciaba por la suspensión de la fiesta principal de la provincia y el gobernador, al percibirse contra las cuerdas, anunció en conferencia de prensa que no reglamentaría la nueva ley hasta que no pudiera explicar mejor las bondades de ésta norma a la población.

Para el viernes 27 la iniciativa estaba en manos de la gente, mientras los músicos populares mendocinos convocaban a una enorme batucada denominada Tambores por el agua que retumbaría al otro día con sus imágenes en el mundo entero, la cultura de masas se hacía presente con mensajes de solidaridad hacia la defensa del agua de parte de artistas y cantantes nacionales y extranjeros. Rodolfo Suarez, entonces al borde del nocaut, anunciaría que enviaba a la legislatura provincial el proyecto de derogación a su propia ley y pedía que se levanten los cortes de rutas que se mantenían en la provincia.

 Pero la desobediencia civil ya se había instalado, los cortes se mantendrían hasta que la derogación fuera votada  por los legisladores, por lo tanto, sábado y domingo se sostendría la guardia en alto con movilizaciones y un caravanazo que llegaría a la plaza Independencia de noche para transformarse en acampe de vigilia a las sesiones de senadores y diputados que se realizarían el lunes 30 de diciembre.

 La mañana de ese lunes irradiaba sol y pueblo frente a la legislatura, nadie quería perderse el festejo que finalmente se desató con cantos, abrazos entre desconocidos y llantos de emoción al anunciarse por altoparlantes el resultado de las votaciones a favor de la derogación. Para ese mediodía había triunfado una poblada donde banderas argentinas se mezclaban con las whipalas de los pueblos originarios y pancartas de las asambleas por el agua competían por su espacio con las de los partidos de izquierda haciendo aún más notoria la ausencia de los partidos tradicionales que habían dado, tal vez, el peor paso en falso de su historia, ya nada será lo mismo en esta provincia del oeste argentino…

 De aquí en más, la representatividad de la democracia burguesa estará en capilla, los militantes de base vigilarán de cerca las decisiones de arcaicos dirigentes y se impondrá una necesaria renovación de las estructuras partidarias, algunos emergentes de esta gesta espontanea, podrán o no, ser captados para la vieja política y queda aún por resolver la estéril  horizontalidad de las asambleas populares pero no hay duda que los mendocinos en este terrible verano supimos ser la pesadilla de los que pretendieron arrebatarnos los sueños como nos enseñara el Che Guevara.

 Nuestros militantes del PCR-PTP estuvieron a la altura de las circunstancias, tener la oreja pegada al piso les permitió reaccionar a tiempo y acompañar todas las actividades junto a sus vecinos y compañeros de trabajo. No era cómoda nuestra posición, por pertenecer al Frente de Todos, muchos nos achacaban la traición de la mayoría de los legisladores del frente y hasta la bajada de línea pro minera del presidente Alberto Fernández. Salieron airosos por hacerse uno con la masa, por destacarse algunos como referentes en las asambleas y por aportar la discusión del saqueo a nuestros recursos naturales que significaba abrirle la puerta a la mega minería. Se sumaba así una posición anti imperialista a la posición meramente ambientalista de la defensa del agua.

Cacho del Oeste

Enero 2020

 

 

 

Share on Facebook
Share on Twitter
Please reload

Entradas destacadas

Mendozazo

April 4, 2020