ANÁLISIS DE LAS ELECCIONES PROVINCIALES

October 16, 2019

ELEMENTOS para un ANÁLISIS de las ELECCIONES PROVINCIALES MENDOZA del 29 SETIEMBRE 2019

En las PASO el Frente Elegí (FE) quedó a 7 puntos y unos 75.000 votos de Cambia Mendoza (CM). Ahora CM aventajó en 15 puntos y unos 166.000 votos. Esta diferencia se explica por un aumento de CM en más de 100.000 votos, mientras Elegí apenas incrementó en 15.000 votos. Protectora sumó 17.000 y el FIT perdió 1.800 votos. Estos incrementos provienen de nuevos votantes (63.000), lo que junto a la disminución de votos en blanco y nulos (unos 23.000) significaron un incremento de votos válidos en alrededor de 86.000. Más el traspaso obligatorio de votantes anteriores a fuerzas que no superaron el filtro de las PASO. Los análisis numéricos deben combinarse con una lectura cualitativa, socio-política. Las razones individuales de un voto son múltiples, y los datos estadísticos no nos dicen si dos personas cambiaron su voto dando igual resultado. Pero “los números cuentan” y nos permiten hacer lecturas y aproximaciones sociológicas, en la medida que vayan acompañadas de observaciones directas obtenidas en la práctica militante, conocimiento empírico del “territorio”, etc. Una hipótesis probable a partir de los números macro es que los nuevos votos del FE hayan provenido mayoritariamente del resto de los partidos que no superaron las PASO, mientras el grueso del incremento de CM haya resultado de los nuevos votantes. Al desagregar los tres niveles de elecciones (municipal, provincial y nacional) pueden observarse diferentes motivaciones del voto. El apoyo al intendente que asfalta la calle; la comparación de la gestión de Cornejo con la última del peronista Paco Pérez; y el rechazo a la política económica-social del presidente Macri.  En las PASO habíamos analizado que predominaron “explicaciones locales para el triunfo de Suárez y de Cambia Mendoza” y que la elección se había provincializado, ya que Cornejo logró despegarse de Macri. Ahora se acentuó la estrategia de “esconder a Macri” y el triunfo envalentonó a Cornejo-Suarez. Proyectan para la definitiva presidencial mejores resultados que en la PASO, y la UCR se posiciona en la interna de Cambiemos. Cuando le preguntan por el ocultamiento de la figura presidencial, Cornejo redobla la apuesta, se enoja y manda a pasear al periodismo. Hace marca registrada de una prédica antiperonista furibunda, de intolerancia, agravio y agresión, no aceptando la competencia democrática. CM utilizó una campaña agresiva, con ataques directos al “populismo”, a la corrupción de los gobiernos de Paco Pérez y algunos intendentes peronistas, y con descalificaciones hacia la candidata del Frente. Se apeló a inauguraciones de obras; al balance del orden y la buena gestión; e incluso a promesas vagas o directamente mentirosas que sembraron ilusiones (Vaca Muerta, Portezuelo del Viento, Hierro Indio). Todo eso pudo mucho más que la campaña de “etiqueta" y el coaching de Anabel. No se ensayaron autocríticas sobre gestiones anteriores, que debieron hacerse justamente para despegarse; se sobreestimó el tono nacional de la campaña (enlatada y armada desde afuera); y se subestimó la participación de los sectores más empobrecidos y sus organizaciones más representativas, considerando que ese voto “estaba atado” y solo quedaba seducir a las capas medias. El comando de campaña de Sagasti prácticamente no se abrió a otros sectores del Frente. El acto de cierre, en una bodega lujosa, con los gobernadores y el despliegue de aviones, antes que sumar votos, le dieron más argumentos críticos a CM. Con los resultados ya puestos, podría decirse que Fernández Sagasti fue la candidata que le convenía a Cornejo. Buena candidata, por su identificación con Cristina Fernández, para ganar la interna del FE. Pero no suficiente para ganar en la provincia donde hay resistencia a Cristina, y donde los votos de la fórmula presidencial Fernández –Fernández no eran automáticamente de Anabel. A esto se sumó la disputa interna del PJ, con reticencias a desplegar la campaña y cambio del voto, casos notorios en San Rafael y Malargüe.

Exponemos algunos cuadros que sostienen el análisis que venimos efectuando.

 

 Los resultados obtenidos en cuatro departamentos (Capital, Guaymallén, Godoy Cruz y Las Heras) explican el 55% del incremento de votos de CM y el 78% de la diferencia total sobre el FE. Esta ventaja decisiva no pudo ser revertida por los departamentos donde triunfó el FE.

En varios departamentos se visualiza el efecto de las internas PASO “no virtuosas”, donde los votos de candidatos opositores dentro de una coalición no se trasladan al vencedor. El FE fue el más perjudicado. En el caso de Malargüe es nítido el trasvase de votos de la interna a CM (unos 2.200), más el vuelco de los nuevos votantes (unos 2500). En Maipú, pese a ganar la elección, el FE no hizo una buena elección, ya que perdió unos 6.500 votos, y CM obtuvo unos 14.000 votos nuevos. En este caso también Protectora tuvo un incremento notable de votos. Un caso particular es San Martín, donde las elecciones anticipadas no sirvieron para neutralizar el efecto negativo de la interna. El intendente Giménez, vencedor de las PASO, tuvo una sangría de unos 9.000 votos, los que fueron íntegros a Rufeil de CM, quien también capitalizó las pérdidas del FIT y del PD, y le permitió finalmente ganar el departamento por unos 5.000 votos. En este caso hubo menor afluencia de votantes totales. En Santa Rosa se dio a la inversa. CM pierde 1.000 votos de su propia interna, los que sumados a los ex-votantes de otras fuerzas y los nuevos van al FE, que mejora en unos 1.900, permitiendo ganar a Destéfanis por unos 400 votos. En La Paz, sobre un padrón pequeño votan 1.000 personas más y ambas fuerzas incrementan sus votantes, con diferencias de 60 votos para CM en las Paso, y de 44 votos para Elegí en la general.

 En otros casos no se trató de la interna, sino del relativo estancamiento del FE, sin captación de nuevos votantes, cosa que sí ocurrió con el oficialismo departamental. En General Alvear donde el FE estuvo a menos de 100 votos de CM, aumentó levemente (260 votos) pero los exvotantes de fuerzas que no superaron las PASO más los nuevos votantes pasaron prácticamente todos a CM que levantó en 3.500 votos y aventajó al Frente por 3.200 votos.

Otro departamento con expectativas para el FE era Rivadavia, con una candidata de conocida trayectoria y una buena campaña en las PASO que la había dejado a menos de 1.000 votos. El resultado adverso desató en los militantes del FE una dura discusión y acusaciones de traición. Pero los números muestran un impacto mínimo de la interna y un peso mayor del fenómeno del crecimiento exclusivo del oficialismo, que desató una intensa campaña (por otra parte, no original de este gobierno) de captación de votos mediante prebendas, obras de última hora, promesas, etc. De este modo, Lizana tuvo una pérdida de 350 votos y Ronco sumó casi 4.000 votos, provenientes de los nuevos votantes y los que habían votado otras fuerzas en las PASO. Queda para un análisis más cualitativo desentrañar cuánto pesó la figura del candidato a vicegobernador Abed de CM, y cuánto no sumó la candidata F. Sagasti ni la presencia de Massa en una elección claramente local-regional.

La anticipación electoral de los intendentes peronistas no parece haber sido una buena estrategia, salvo para los que se re-elegían (excepción ya comentada de Giménez en San Martín). Sin contar en este momento con datos desagregados para los votos a Gobernador por departamento, en particular San Rafael, igual puede deducirse el impacto negativo para el FE al comparar la elección municipal y la de legisladores 4ta sección (San Rafael, Malargüe y General Alvear). Félix ganó la intendencia el 1/9 con casi 64.000 votos, superando a CM por unos 26.000 votos. Esa diferencia no se mantuvo en la elección del 26/9, conclusión que se infiere al comparar resultados de senadores de la sección electoral entre PASO provincial del 9/6); general provincial (29/9); y agrupados municipales (1/9 y 29/9). La suma de los votos para intendentes del FE en los 3 departamentos fue de unos 84.000 votos, pero los senadores obtienen solo poco más de 67.000 votos, siendo derrotados por CM por unos 2.300 votos. Se desprende de los fríos números que una parte de los votantes de Félix del 1° de setiembre no votó a Fernández Sagasti o directamente no fue a votar el 29/9. CM, que en la suma de intendentes obtiene unos 64.000, eleva a casi 70.000 votos el resultado para senadores.

El FE especuló con la idea de trasladar el resultado de las PASO nacionales a la elección provincial para revertir los 7 puntos originales de diferencia con CM. Pero la comparación, posible y necesaria, entre esos tres resultados, muestra diferentes lógicas usadas por los ciudadanos al emitir su voto. Confeccionamos el siguiente cuadro recalculando los porcentajes de los votos obtenidos sobre los votos positivos, es decir sin tomar en cuenta los blancos y nulos.

Fuentes: Idem cuadros anteriores para datos provinciales. Para nacionales: https://www.lanacion.com.ar/politica/mapa-resultados-elecciones-paso-2019- nid2274716#/presidente/p13

 

Si se observa el número absoluto de votos, el Frente Elegí/Todos obtiene su máximo de 440.00 en la PASO Nacional (Alberto Fernández), y su mínimo estuvo en la PASO provincial con 373.000 (Anabel Fernández Sagasti). Mientras la coalición Cambia Mendoza/Juntos por el Cambio obtiene su mínimo con 406.000 (voto a Mauricio Macri) y su máximo en la definitiva a Gobernador con 554.000 (a Rodolfo Suárez). Consenso Federal y el FIT también obtienen mejores resultados a nivel nacional, pero lejos de la discusión presidencial por la polarización. El FIT muestra un progresivo descenso respecto a la adhesión alcanzada con casi el 15% en 2013. La del 27 de octubre será una elección cuyo resultado dependerá de varios factores. Juntos por el Cambio buscará proyectar el resultado provincial, pero le juega en contra su propio argumento de separar ambas elecciones. El Frente de Todos ahora jugará genuinamente su carta nacional, en función del desastre económico, financiero y social que deja Macri. Una de las enseñanzas que dejan las tres elecciones es que los resultados no se proyectan automáticamente, y que en cada instancia juegan nuevos elementos. No se debe subestimar a los ciudadanos siguiendo simplemente reglas del marketing electoral, sino desarrollar una profunda y persistente tarea militante de difusión, argumentación, propuestas de participación y protagonismo de las mayorías populares. Para abrir un nuevo camino el 10 de diciembre, primero se debe derrotar en las urnas el 27 de octubre a los responsables de la recesión económica, de la desocupación, el aumento de la pobreza y del hambre, del extraordinario endeudamiento nacional. Pero los contenidos de otra política que deberá aplicar el nuevo gobierno no son tarea y responsabilidad de los expertos, sino que deben ser fruto del debate colectivo y la decisión de TOD@S sin sectarismos ni exclusiones.

Mendoza, 7 octubre 2019

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