Unidad popular para defender los derechos laborales

July 25, 2017

 

El Presidente Macri en persona habla de las mafias sindicales, de la industria de los juicios y pide a los empresarios que “no aflojen en las paritarias”. Piensa y habla como un gran empresario que necesita maximizar sus ganancias a costa del sudor y las lágrimas de los trabajadores. Hubo un antecedente con el pionero gobernador Cornejo: modificación unilateral del Convenio Colectivo de Trabajo de los empleados de Casinos; ítem aula; cierre de paritarias por decretos; intervención a los sindicatos estatales.

Varias notas periodísticas confirman que nuestros temores no eran infundados. Ver, por ejemplo https://www.cronista.com/economiapolitica/Como-en-Brasil-Macri-ya-evalua-una-reformalaboral-tras-las-elecciones-20170717-0050.html

 

En el mientras tanto que resta para los comicios, el Gobierno comenzó a preparar desde el discurso el terreno para su ofensiva reformista. La denuncia presidencial contra la mafia de los juicios laborales, la multiplicación de intervenciones a los sindicatos, la retórica en pos de modernizar los convenios colectivos en nombre de una mayor competitividad y productividad, y el embate directo contra las protestas callejeras de organizaciones sociales o conflictos laborales como el desalojo de la planta de Pepsico, se inscriben en esa línea.

 

Y también https://www.pagina12.com.ar/51109-quintana-quiere-un-mercado-moderno Según trascendió, la reforma se propone avanzar sobre tres ejes: la flexibilización de los convenios colectivos de actividad, el impulso a los contratos individuales o por empresa con la inclusión de nuevas categorías de trabajo y la reducción de costos laborales por efecto de eliminación de aportes a los sindicatos y la rebaja de algunas cargas sociales o alícuotas de ART.

 

Claramente, los voceros del gobierno y de los sectores económicos dominantes -entusiasmados por la reciente reforma reaccionaria producida en Brasil-expresan sus intenciones de reformar la legislación laboral, previsional y tributaria argentina. Todos los anteproyectos están destinados a castigar aún más, si cabe, a los asalariados en su conjunto y a destrozar sindicatos, convenios colectivos, paritarias, y “todas esas cosas del pasado” que tanto irritan a Macri y sus gerentes. Ya no buscan simplemente reducir los salarios (cosa que vienen haciendo), sino cambiar el modelo argentino de relaciones laborales. Están empeñados en arrasar con todas las conquistas de los trabajadores. Es la vuelta a la vieja flexibilización laboral proclamada en los años 90 por Menem y Cavallo.

 

Si bien los resultados electorales serán cruciales para el avance o el freno de esta ofensiva antiobrera, es preocupante que el escenario preelectoral obstruya las posibilidades de lucha unitaria de los trabajadores. Los jerarcas de la CGT parecen seguir el consejo de Cristina (no luchar y votarla a ella). Un sector de la izquierda propone la jornada de 6 horas como si estuviésemos a las puertas del socialismo; lo cual parece más un slogan tendiente a ganar votos que una posibilidad concreta en las actuales condiciones económicas, sociales y políticas.

 

Entendemos que la compleja situación actual abre interrogantes y debates entre los trabajadores, sus sindicatos y sus partidos, respecto a la estrategia necesaria para enfrentar a los sectores dominantes, actuar en defensa de los derechos laborales, sin resignar nuestras conquistas históricas, y para avanzar en un horizonte emancipador. Trataremos de puntualizar algunas propuestas:

1. La primera y principal de las tareas consiste en impulsar la mayor unidad de acción posible de todas las organizaciones sindicales, sociales y políticas que aspiran a representar los intereses de los trabajadores argentinos para detener la ofensiva antiobrera y antisindical de Cambiemos.

2. Encarar un debate y propuestas concretas para desblocar a los sectores de los pequeños productores y empresarios, a quienes les ofrecen el señuelo de una mejora sobre la base de explotar al máximo a los trabajadores. Mientras la concentración y la extranjerización sigan empujando al cierre y quiebra de miles de pequeñas unidades económicas, no habrá salvación para ellos sobre la base de la miseria de los asalariados. Su principal contradicción les exige respetar los derechos laborales y enfrentar unitariamente a monopolios, terratenientes y capitales extranjeros que ya se los están fagocitando.

3. Debatir con franqueza y honestidad entre los sectores de izquierda y populares, de cara a las próximas elecciones, para plantear las propuestas que efectivamente podamos impulsar, defender y eventualmente sancionar en las instancias legislativas. No se trata de quien tiene la consigna más revolucionaria o la mejor frase publicitaria para sacar unos votos más. O de quedarse con la mezquina bandera de “solo nosotros lo intentamos”, mientras condena a los trabajadores a la derrota.

 

La reducción de la jornada laboral a 6 horas es una consigna válida como perspectiva histórica a plantear para el capitalismo en general, pero en nuestra situación concreta aparecen problemas más acuciantes, propios de una economía desindustrializada, deformada, dependiente y en crisis. Conviene recordar aquella advertencia de Marx: “…la humanidad se propone únicamente los objetivos que puede alcanzar, pues, bien miradas las cosas, vemos siempre que estos objetivos solo brotan cuando ya se dan, o por lo menos, se están gestando las condiciones materiales para su realización”.

 

Planteamos un compromiso común para enfrentar en conjunto los planes concretos y reales que el macrismo ya tiene preparados. Por eso creemos necesario encarar las siguientes tareas de la hora presente:

- Impedir la reforma reaccionaria de Macri y sus gerentes.

- Cese inmediato de suspensiones y despidos. Entrega a los trabajadores de los establecimientos cerrados por sus dueños.

- Priorizar la creación de nuevo empleo, en principio con las medidas dirigidas a la emergencia social (viviendas y chacras).

- Medidas efectivas para controlar y erradicar el trabajo en negro y todas las formas de la precariedad laboral.

- Paritarias libres y sin techo. Salarios iniciales iguales a la canasta familiar. Libertad y democracia sindical. Respeto irrestricto de los Convenios Colectivos de Trabajo.

- Jubilaciones del 82% móvil. Eliminación del impuesto a las ganancias a los trabajadores. Derogación del ítem aula y rechazo a los ítems de productividad. Nueva ley de riesgos de trabajo (proyecto De Genaro).

- Proyectos especiales para las pymes para asegurar empleo decente con protección, ayuda crediticia y beneficios impositivos.

- Respeto pleno de la jornada laboral de 8 hs. y reducción a 40 horas semanales.

- Jornadas de 6 horas sin reducción salarial en grandes empresas industriales, comerciales y financieras.

 

Carmelo Cortese Precandidato a Diputado Nacional PTP Lista 74- Por un Proyecto Popular

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